Bizcocho de plátano y zanahoria

Bizcocho de plátano y zanahoria

Últimamente estoy más cocinillas que nunca en cuanto a desayunos se refiere.

Antes solía desayunar siempre lo mismo cuando tenía prisa: copos de avena con fruta y leche vegetal. Es algo muy práctico y rápido de hacer y hasta se puede dejar preparado la noche anterior en la nevera. Pero hace poco descubrí que las gachas de avena son muy rápidas de hacer también y además sientan genial calentitas ahora que llega el frío. Así que estoy variando un poco mis desayunos.

Normalmente los preparo justo antes de comerlos pero de vez en cuando también me apetece currármelo un poco más y preparar algún bizcocho o hacer tortitas. Los mejor y lo peor de hacer bizcochos es que tienes que hacerlos con antelación, pero eso te permite olvidarte de preparar nada por la mañana y tenerlo ya todo listo.

Por internet e Instagram hay montones de recetas así que me inspiré un poco en todas ellas. Lo mejor de esta receta es que se hace en un momento: sólo tienes que mezclar los ingredientes y esperar que el horno haga el resto. La base son copos y leche de avena, claras de huevo y levadura. El resto se puede ir cambiando para probar sabores diferentes. Yo lo hice con un plátano y una zanahoria pero también quedaría bien con manzana o melocotón, por ejemplo.

Espero que os guste tanto como a mí, porque ahora que he descubierto lo fáciles y rápidos que son de hacer estos bizcochos, estoy segura de que los haré muchas veces más.

Bizcocho de plátano y zanahoria 2

Ingredientes:

  • 2/3 de taza o 70 gr de copos de avena
  • 250 ml de claras de huevo
  • 125 ml de leche de avena
  • 1 plátano
  • 1 zanahoria
  • 1 cucharadita de levadura

Bizcocho de plátano y zanahoria collage

Instrucciones:

En un bol trituramos los copos de avena hasta que queden como harina. De esta manera quedarán mejor para la textura de la masa. Cortamos el plátano y trituramos la zanahoria.

Mezclamos los copos de avena, las claras de huevo, la leche de avena, el plátano, la zanahoria y la levadura. Lo trituramos todo hasta que quede una masa uniforme.

Vertemos la masa en un molde para el horno. A mí me gustan los moldes de silicona ya que nunca se pegan y son menos dañinos que otros hechos a base de otros materiales.

Horneamos durante 30-40 minutos. Lo mejor es ir mirando de vez en cuando como está ya que cada horno es un mundo y los tiempos pueden ser diferentes.

¡Dejamos enfriar y listo!

¡A disfrutar!

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