Pimientos asados

Últimamente no estoy haciendo muchas recetas nuevas ya que al estar en casa por vacaciones me apetece más comer las cosas que he echado de menos. La mayoría son comidas muy sencillas o que ya están en el blog así que no tiene mucho sentido actualizar para no poner nada. Sin embargo, aunque la receta de hoy es muy sencilla, he pensado que estaría bien subirla más que por ser original para dar ideas de comidas fáciles y rápidas.

Los pimientos asados son la cosa más buena y fácil de hacer. Se pueden comer tanto calientes como fríos y mi madre lleva haciéndolos desde que tengo uso de memoria. Es de estos platos básicos que se hacen muy a menudo y que es habitual encontrarse por la nevera.

En mi casa muchas veces se hornean varios pimientos y luego se guardan en la nevera para acompañar otros platos a lo largo de la semana. De esta manera podemos tener fondo de nevera sin complicarnos la vida. También se pueden asar otras verduras como la berenjena o la cebolla y guardar en la nevera también.

A mí me gusta comerlos tal cual pero se pueden comer con pan con tomate, acompañando una comida principal o añadirlos en un bocadillo. Además el hecho de que sean tan fáciles de hacer simplifica mucho la tarea de comer sano y bueno 😉

Espero que os guste la idea 🙂

Ingredientes:

  • 2 pimientos rojos grandes

Instrucciones:

Pre calentamos el horno a 200º.

Lavamos bien los pimientos y los ponemos sobre una bandeja con papel de horno o de silicona.

Horneamos durante 20-30 minutos o hasta que estén tiernos por todos los lados. Hay que ir mirando el horno para que no se quemen.

Una vez horneados los dejamos enfriar un poco y les quitamos la piel (es muy fácil cuando ya están cocidos).

¡Listo!

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